28-01-2022

Sostenibilidad y construcción con hormigón: Estrategias y Definiciones

Desde hace algún tiempo, la industria del cemento y el hormigón está trabajando consistentemente en el aspecto de la sostenibilidad dentro de la industria, generando investigaciones y desarrollos que demuestren que evidencian que el cemento y el hormigón son materialidades que pueden aportar decididamente en la reducción de las emisiones de CO2, así como en la generación de infraestructura resiliente a los efectos del cambio climático.

Debido a la importancia de este tema es que el Instituto del Cemento y Hormigón de Chile, ICH, decidió que su segundo congreso online abordara esta materia. “Este es un tema, no hace falta decirlo, de creciente importancia. A medida que los efectos del cambio climático son más evidentes, abordar la temática de la sostenibilidad se va haciendo cada vez más crítica”, sostuvo Augusto Holmberg, gerente general del ICH.

Sobre esto, el personero del Instituto comentó que la industria debe trabajar en dos líneas de acción: mitigación y adaptación ante los efectos del cambio climático. “Tenemos que enfrentarlo con infraestructura que sea lo suficientemente resiliente como para dar cuenta de estos cambios en las condiciones ambientales, ya sea dando un ‘upgrade’ a la ya existente o infraestructura que antes no necesitábamos y que en el futuro sí será relevante. Son las dos maneras en las cuales podemos, como sociedad, abordar el tema de la sostenibilidad”, subrayó.


Paso 1: Establecimiento de una Hoja de Ruta para la industria del cemento.

Un primer apronte que se desarrolló durante el congreso fue el análisis del documento “Hoja de Ruta de la Industria del Cemento: Hacia una Economía Baja en Carbono”, que establece lineamientos y compromisos adoptados por el sector para la “reducción de CO2 de aquí al año 2030, abordando además el rol de la industria frente a la adaptación y mitigación frente a los efectos del cambio climático”, explicó Carolina Zúñiga Bravo, químico ambiental de la Universidad de Chile y subgerente de Medio Ambiente y Sostenibilidad de CBB.

El proceso para lograr una industria con baja huella de CO2, dijo la subgerente de Medio Ambiente y Sostenibilidad de CBB, comenzó a principios del siglo XX, específicamente, en “1910, con el primer horno que fabrica cemento portland en Chile y estimándose, aproximadamente, 900 kgCO2/Ton Cem por el uso de Clinker puro. Luego, se fueron incorporando como materias primas el uso de puzolana y también, de escoria. En nuestro caso, llevamos 60 años utilizando la escoria para la producción de cemento siderúrgico”.

Desde 1980, subrayó, se inició un proceso de modernización de los hornos y una década después, se inició la automatización de las plantas. Para esa fecha, comentó la subgerente, la industria “ya teníamos un cálculo de 760 kgCO2/Ton Cem”. En el año 2000, continuó, se amplió la matriz de combustibles alternativos, tanto sólidos como líquidos. “En el norte, por ejemplo, utilizamos los aceites de la gran minería como combustible en vez del diesel”.

Con esto, explicó, se generaron elementos de Economía Circular en el sector, que se vieron reforzados con el uso de “cenizas volantes de centrales termoeléctricas, además de la escoria, que reemplaza a la puzolana al momento de fabricar cemento, así como también, el aprovechamiento de los gases del horno”.


Paso 2: Calculadora de CO2 para el Hormigón

La generación de instrumentos para la gestión de una huella de carbono, dentro de un proceso productivo, es un elemento clave para elaborar estrategias que vayan en la dirección de reducir la emisión de CO2, particularmente en una industria como la del cemento y del hormigón.

Por lo mismo, Ricardo Pareja, líder del Roadmap Bajo Carbono de la Federación Interamericana del Cemento, FICEM, presentó el proyecto “Calculadora 3C FICEM”, que se basa en protocolos internacionales y datos de compañías para medir la emisión del cemento y hormigón producido. De ahí que las tres C, sean de cemento, concreto (hormigón) y CO2”, puntualizó Pareja.

“La idea es que este no sea un instrumento interno de la industria, sino que pueda participar de las políticas públicas, pueda participar en las estrategias de etiquetado verde o en las distintas instancias donde ya no vamos a interactuar sólo con nuestro entorno, sino que se tendrá que hacer con todas las partes interesadas”, agregó Pareja.

A juicio del experto, con este instrumento “se da un paso más allá y hemos querido medir, incluso en tiempo real, el CO2 que está alojado en una tonelada de cemento o el CO2 que está alojado en un metro cúbico de concreto. Ya no es sólo tener la metodología y los algoritmos correctos, sino que también los despachos puedan contar con la información requerida”.

Hasta la fecha, comentó Pareja, FICEM está ejecutando pilotos del proyecto “Calculadora 3C” en 6 países: República Dominicana, Guatemala, Brasil, Argentina, el eje Perú/Ecuador y Chile. De estos, el experto destacó las iniciativas que se llevan a cabo en Brasil y en Perú/Ecuador, dado los volúmenes de cemento y hormigón que se manejan en estos países.


Paso 3: Uso de áridos no tradicionales

El uso de recursos naturales no renovables como los áridos para la producción de cemento y hormigón también fue un tema tratado durante el pasado congreso, ya que afecta directamente al sector en su misión de transformarse en una industria sostenible. Por ejemplo, se estima que el año 2020, se utilizaron 22.000 millones de metros cúbicos de este recurso en el mundo, comentó el Doctor en Ingeniería Civil Mauricio López, profesor asociado en la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Este uso intensivo de este recurso no renovable, si bien tiene poca incidencia en la Huella de Carbono -la que en nuestro país es mayor por el transporte, aclaró el académico- da como respuesta el uso de áridos no convencionales (reciclados, de escoria siderúrgica u otro). “Si pensamos que en el hormigón puede haber hasta 7 veces más áridos que en el cemento, se genera un problema”, dijo.

En esa misma línea, el impacto de los áridos se puede ver en lo que genera la extracción del recurso: rajaduras en las cuencas fluviales, pérdida de terrenos para agricultura, entre otros. Por ello, López puntualizó que se deben considerar las negatividades que genera la extracción de áridos y cuantificarlas, ya que son “tremendamente relevantes”. Sólo en Chile, añadió, se utilizaron “aproximadamente 28 millones de toneladas de áridos de hormigones”.

Además, el académico puntualizó que la situación de los áridos naturales en Chile está en una severa crisis -una situación ya reportada en 2019 por la Mesa de discusión de escasez de áridos- por lo que la adopción de áridos no tradicionales son una solución.


Paso 4: Relevancia de la visión del mundo público

Otro aspecto relevante que se abordó en el congreso fue cómo nuestro país aborda los desafíos de tener una edificación sostenible. En esto, la perspectiva del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, MINVU, es clave ya que permite conocer cuáles serán las estrategias que, desde el gobierno central, se tomarán para dar impulsar esta materia.

En ese sentido, la arquitecta Paola Valencia, líder de Construcción Sustentable y Cambio Climático de la secretaría de Estado, detalló que estos retos que se tienen para lograr edificaciones sostenibles deben dar respuesta a una serie de elementos, como la reducción de impactos ambientales en su ciclo completo, el mejoramiento de la calidad de vida de los usuarios, impulse la denominada sostenibilidad social, impulse la modernización de la industria y que ésta sea sostenible en el tiempo y lograr un modelo sostenible de esta industria.

“Para poder lograr estos desafíos, desde el Ministerio de Viviendo hemos planteado que debemos trabajar de forma coordinada entre los actores públicos, por una parte, y entre los actores públicos y privados. Todos tenemos un rol en este sistema”, precisó.



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17-05-2022

ADOCEM presenta su informe anual; industria cementera reafirma su capacidad de enfrentar retos del mercado

Santo Domingo, República Dominicana. – Durante el primer trimestre de este año 2022, la demanda local de cemento ha crecido alrededor de un 2.9 % comparado con el mismo período del 2021, reafirmando la capacidad de la industria local de cemento de continuar creciendo y encarar el reto que supone el crecimiento del mercado interno en el país, así lo plantea la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (ADOCEM).

 

ADOCEM también destaca que en el 2021 el sector alcanzó ventas de alrededor de 5.5 millones de toneladas, mostrando un balance de 24% de crecimiento respecto a lo vendido en el 2020.

 

Así mismo refleja el reto atravesado ante la escalada de los costos de la mayoría de los insumos esenciales en la producción de cemento especial los factores de energía y combustibles los cuales representan aproximadamente 60 % de sus costos variables seguido de las maquinarias, repuestos importados, papel, entre otros que han presentado incrementos desde un 40 hasta un 100%.

 

Dichas consideraciones fueron expuestas por el ingeniero Félix González, presidente de ADOCEM, a raíz de encabezar el acto de presentación del Informe Anual 2021: Mezcla de Fuerza y Compromiso para el desarrollo, durante un almuerzo con directores de medios, líderes de opinión, periodistas y relacionados.

 

Durante el encuentro, el economista Roberto Despradel analizó el contexto económico actual y su impacto en la industria del cemento y la construcción en sentido general. Precisó que, debido a la agresiva dinámica competitiva del sector, República Dominicana figura como el país que tiene uno de los precios de cemento más bajos de la región, situándose en torno a un 23% por debajo del precio promedio del resto de los países.

 

Sobre el particular, el economista expresó que según el índice de costo de construcción de viviendas publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas, se resalta que de diciembre 2020 a diciembre 2021 el cemento es uno de los insumos para lo construcción con el menor incremento de precios durante el último año (13.7%), acorde a un análisis llevado a cabo por la empresa de consultoría económica DASA, tomando como base el Índice de costos directos de la construcción de viviendas que publica la ONE.

 

“Las dificultades macroeconómicas a las que nos enfrentábamos provocaron en nuestra industria un proceso de profunda reflexión y de toma de decisiones, que nos permitiría trabajar con intensidad en un momento crucial no sólo para el país, sino para el futuro del sector que representamos; pues sin lugar a duda, la incertidumbre sería una variable importante que guiaría el desarrollo y la economía mundial con significativas implicaciones para República Dominicana.” Expresó Felix González, presidente de la entidad.

 

No obstante, y a pesar de los retos económicos, la industria dominicana del cemento se destaca por ser uno de los principales exportadores de cemento del área, sin embargo en los últimos 5 años ante el crecimiento continuo de la demanda local y situaciones de inestabilidad política de Haití, su principal mercado de exportación las exportaciones del producto han venido disminuyendo desde el año 2015 en que exportaban cerca del 25% de su producción a llegar a exportar un 12.3 % el año pasado, las cuales generaron valores cercanos a los 71 millones dólares.

 

Julissa Báez, directora ejecutiva hizo una breve presentación de todas las actividades e iniciativas llevadas a cabo por Adocem el año pasado y además resaltó el 41 aniversario de fundación de la entidad: “ No podíamos presentar este Informe sin destacar todos estos años de labor ininterrumpida de una entidad que asumió el reto de promover la industria del cemento como un socio clave para contribuir con el desarrollo y que hoy día, poco más de cuatro décadas después, goza a de una gran estabilidad y una mayor presencia en todos los ámbitos de interés nacional”.

 

Para ADOCEM este 2022 es asumido como una oportunidad de vigorizar sus esfuerzos y continuar preparándose para suministrar la demanda local y aumentar su capacidad instalada a través de cuantiosas inversiones de las empresas que representa el compromiso que tiene el sector de continuar apoyando el desarrollo de la economía dominicana.


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20-04-2022

Energía y combustibles representan el 60% de costos en la fabricación de cemento

Los productores de cemento del país constituyen el sector industrial de mayor consumo de energía eléctrica y uno de los principales consumidores de combustibles, casi de igual magnitud que la industria de generación de electricidad a nivel nacional.

Durante el proceso de producción del cemento las empresas productoras utilizan anualmente unos 520 GWatts de energía así como 400,000 toneladas de petcoke, combustible residual de la refinación del petróleo y alrededor de 32.9 MM de galones de fuel oil, requeridos en el proceso productivo del cemento.

La cadena de producción de este material desde la cantera donde se extrae la materia prima hasta el ensacado es largo e ininterrumpido, con una operatividad de 24 horas al día, los 365 días del año; lo que requiere de una adecuada estabilidad en términos de voltaje, capacidad de generación y suministro de combustibles.

Hoy dia, las empresas que conforman la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (Adocem), consideran que dada la volatilidad de los mercados internacionales y la previsión del aumento que puedan seguir teniendo estos insumos de energía y combustibles pudiera provocar la misma situación que, acorde a publicaciones de prensa, ocurre actualmente en España en que las principales empresas cementeras y del acero han cerrado sus plantas producto de estas alzas desmedidas que se han dando mucho antes de la invasión rusa en Ucrania.

La industria cementera ha implementado significativas mejoras en términos de optimización del sistema de hornos y procesos asociados, a fin de garantizar el flujo de energía estable y consistente que la industria requiere. De lo contrario, el sector sufriría deficiencias costosas en la producción y por ende en la calidad del producto final.

La Asociación destacó que este factor de energía y combustibles representa el 60% de costos variables en la fabricación del cemento, seguido de las maquinarias, repuestos importados, papel, entre otros. 

“Sin dudas, que la gestión energética es un punto clave en el ámbito económico de una planta cementera, pues hacen de esta industria una muy susceptible a las deficiencias y altas tarifas del sector eléctrico así como a los costos continuamente crecientes del petróleo y sus derivados” resaltó Julissa Báez, Directora Ejecutiva de Adocem.

Según reportes en el 2020 y 2021 los insumos en la fabricación del cemento se han incrementado significativamente, principalmente en aspectos como la energía eléctrica y el combustible de horno (coque de petróleo).

De acuerdo a la principal fuente autorizada de análisis de la industria del coque de petróleo (Pace Petroleum Coke Index, en Inglés) este combustible se incrementó de US$37 dólares la tonelada en enero 2020, a US$178 en el pasado mes de marzo de este año, sin contar que el efecto de la guerra en Ucrania sigue empujándolo hacia la alta.

Para lograr una mayor optimización de energía en la industria del cemento, sería sustituyendo combustibles y materias primas, para procurar una reducción en el consumo de los combustibles fósiles así como la reducción en las emisiones de Co2 durante el proceso productivo del cemento.

Sin embargo, “las tecnologías existentes para una producción de cemento bajo en emisiones son muy costosas y a esto hay que añadirle la ausencia de esquemas jurídicos o de incentivos que generalmente no existen para este sector”, enfatizó Adocem en una nota.


Fuente: republicadominicana.online

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